Cristo
Hacia 1240
Inicio de una oración al Santo Rostro
St. Albans, Inglaterra
Melitón de Sardes (segunda mitad del siglo II) [continuación]CPG 1093-
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(1-2) Apología de Melitón a Antonino(1)
[4] «En el librito dirigido al emperador cuenta Melitón que, bajo éste, se dieron contra nosotros cosas tales como éstas:
[5] “Porque esto jamás había ocurrido; ahora se persigue al linaje de los adoradores de Dios, afectados en Asia por nuevos edictos. Efectivamente, los desvergonzados acusadores (sicofantes) y amadores de lo ajeno, tomando pie de las prescripciones, andan robando abiertamente, y de noche y de día expolian a los que nada malo cometieron”.
[6] Y después de otras cosas dice:
“Y si esto se hace porque tú lo has mandado, bien hecho está, porque nunca un emperador justo podría querer algo injustamente, y nosotros soportamos con gusto el honor de tal muerte. Una sola petición, sin embargo, te dirigimos: que tú mismo examines primero a los causantes de semejante rivalidad y juzgues con justicia si son dignos de muerte y de castigo, o bien de quedar salvos y tranquilos. Pero si no proceden de ti esta determinación y este nuevo edicto -que ni siquiera para enemigos bárbaros sería conveniente-, con mayor razón te pedimos que no nos abandones, indiferente en semejante latrocinio público”.
[7] A lo dicho añade aún estas palabras:
“En efecto, nuestra filosofía alcanzó primeramente su plena madurez entre los bárbaros, pero habiéndose extendido a tus pueblos bajo el gran imperio de tu antepasado Augusto, se ha convertido, sobre todo para tu reinado, en un buen augurio. Porque desde entonces la fuerza de los romanos ha crecido en grandeza y esplendor; de ella has venido tú a ser el heredero deseado y lo seguirás siendo con tu hijo, si proteges a la filosofía que se crió con el Imperio y comenzó a la vez que Augusto, y a la que tus antepasados incluso honraron al par que a las otras religiones.
[8] La prueba mayor de que nuestra doctrina floreció para bien junto con el Imperio felizmente comenzado es que, desde el reinado de Augusto, nada malo ha sucedido, antes al contrario, todo ha sido brillante y glorioso, según las plegarias de todos.
[9] Entre todos, solamente Nerón y Domiciano, persuadidos por algunas personas malévolas, quisieron calumniar a nuestra doctrina; y ocurre que de ellos derivó, por costumbre irracional, la mentira calumniosa contra tales personas.
[10] Pero tus piadosos padres enmendaron la ignorancia de aquéllos, habiendo reprendido por escrito muchas veces a cuantos se atrevieron a hacer innovaciones acerca de los cristianos. Entre ellos se destaca tu abuelo Adriano, que escribió a muchas y diferentes personas, incluido el procónsul Fundano, gobernador de Asia; también tu padre, incluso en los tiempos en que todo lo administrabas junto con él, escribió a las ciudades sobre no innovar nada acerca de nosotros. Entre esos escritos se encuentran los dirigidos a los habitantes de Larisa, a los de Tesalónica, a los de Atenas y a todos los griegos.
[11] En cuanto a ti, que, sobre todo acerca de estos asuntos tienes su misma opinión y hasta mucho más humana y filosófica, estamos persuadidos de que realizarás todo cuanto te pedimos”» (HE IV,26,4-11).
(3) Eclogae (Extractos)[12] «En los Extractos por él escritos, el mismo Melitón, al comenzar el prólogo hace un catálogo de los escritos admitidos del Antiguo Testamento, catálogo que es necesario reproducir aquí. Escribe así:
[13] “Melitón a su hermano Onésimo: salud. Puesto que muchas veces, valiéndote de tu celo por la doctrina, has podido tener para ti extractos de la Ley y de los Profetas acerca del Salvador y de toda nuestra fe; más aún, puesto que has querido saber de los libros antiguos con toda exactitud cuántos son en número y cuál es su orden, yo he puesto mi diligencia en hacerlo, sabiendo tu celo por la fe y tu afán de saber acerca de la doctrina, ya que, en tu lucha por la salvación eterna y en tu ansia de Dios, prefieres eso más que todo.
[14] Así, pues, habiendo subido a Oriente y llegado hasta el lugar en que se proclamó y se realizó, una vez informado con exactitud de los libros del Antiguo Testamento, los he ordenado y te los envío. Sus nombres son: cinco de Moisés:
Génesis, Éxodo, Números, Levítico, Deuteronomio;
Jesús de Navé, Jueces, Rut; cuatro de los
Reyes, dos de los
Paralipómenos;
Salmos de David;
Proverbios de Salomón, o también
Sabiduría; Eclesiastés, Cantar de los Cantares, Job; de los profetas,
Isaías, Jeremías,
los doce en un solo libro,
Daniel, Ezequiel; Esdras. De estos libros saqué yo los
Extractos que distribuí en seis libros”» (HE IV,26,12-14).
(4) Sobre la Pascua«Al comenzar, pues, el libro “Sobre la Pascua” (Melitón) indica el tiempo en que lo compuso, en estos términos: “Bajo el procónsul de Asia Servilio Paulo, tiempo en que Safaris (un obispo) sufrió martirio, hubo en Laodicea una gran disputa acerca de la Pascua, que precisamente caía en aquellos días, y se escribió esto”» (HE IV,26,3).
(5) Acerca del diablo y del Apocalipsis de Juan(2)
«Melitón de Asia, al menos, dice que “él (Absalóm) [cf. 2 S 15-17] es figura del diablo que se ha erigido contra el reino de Cristo”. Habiendo evocado solamente esto, él (Melitón) no acabó el pasaje» (Orígenes,
Ad Ps. 3, ins.; PG 12,1120 A).
Leer otro comentario
(1) La CPG 1093, de la que son los números entre paréntesis, titula este fragmento: Apología ad Marcum Aurelium. La fuente principal para la lista y el texto de la mayor parte de dichos fragmentos es Eusebio de Cesarea (+ 339), Historia Eclesiástica (=HE), IV,26. Para el texto de la Apología seguimos la traducción de Argimiro Velasco Delgado, op, Eusebio de Cesarea. Historia Eclesiástica (texto griego, versión española, introducción y notas), Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 2002 (segunda impresión), pp. 254 ss. (BAC 612); y también la de: J. Ibáñez Ibáñez y F. Mendoza Ruiz, Melitón de Sardes. Homilía sobre la Pascua, Pamplona, Eds. Universidad de Navarra, 1975, pp. 226 ss. (Biblioteca de Teología).
(2) En adelante seguimos a: J. Ibáñez Ibáñez y F. Mendoza Ruiz, op. cit., pp. 234 ss.