Monasterio Santa María de Los Toldos

INICIACIÓN A LA LECTURA DE LAS OBRAS DE LOS PADRES DE LA IGLESIA (29)

Cristo expulsa a los mercaderes del templo (Mt 21,12-16)
Codex Purpureus
Siglo VI
Museo Diocesano de Rossano, Italia

San Basilio de Cesarea (+ 379)[1]

Nació Basilio hacia el 329/330, en Cesarea de Capadocia(2). Su familia pertenecía a la aristocracia, siendo al mismo tiempo profundamente cristiana. Hizo sus estudios primero con su padre, rétor en Neocesarea, después en la ciudad de Cesarea (¿desde el año 343?), más tarde, en Constantinopla (¿entre 346-350?) y luego en Atenas (desde el 351), donde frecuentó la Academia. En esta última ciudad volvió a encontrarse con Gregorio, hijo del obispo de Nacianzo, a quien conocía desde Cesarea, y con él trabó una amistad que duraría por el resto de sus días.

En 355, dejó repentinamente la ciudad de Atenas, interrumpiendo sus estudios para volver a su patria. En esta decisión parece haber influido de forma determinante la atracción que ejercía sobre su familia, en especial sobre su madre Emelia, su hermano Naucracio y su hermana Macrina, Eustacio de Sebaste (+hacia el 380).

Es probable que entre los años 356-357, efectuara un viaje de reflexión y estudio por los centros monásticos de Egipto y Siria, donde se hallaba en plena formación “el fenómeno” monástico.

En el 357/358 recibió el bautismo y se retiró a un lugar apartado del Ponto próximo al río Iris (Anesoi). En las cercanías se encontraban su madre y su hermana, que junto a su hermano habían formado dos grupos ascéticos, uno masculino y otro femenino, que vivían según los principios que predicaba Eustacio de Sebaste: vida de pobreza, jornada ritmada por la oración, igualdad entre señores y esclavos -hermanos en Cristo-, activa caridad en favor de los pobres.

“... He aquí que el gran Basilio, hermano de aquella de quien estamos hablando (Macrina), retornó de la escuela donde se había ejercitado durante largo tiempo en la retórica. Ella advirtiendo que él estaba exageradamente engreído con sus conocimientos de oratoria, que (con soberbia) despreciaba todas las dignidades y que se sentía por encima de todos los notables en el gobierno de la provincia, le atrajo con tal rapidez al ideal de la filosofía que él renunció a la gloria mundana, despreció la admiración que podía recibir por su elocuencia, y se entregó a una vida de trabajo manual, buscando a través de una pobreza perfecta una vida libre para la virtud”(3).

Fue allí que Basilio profundizó su relación con el movimiento evangélico liderado por Eustacio de Sebaste, aunque su adhesión al movimiento eustaciano no fue sin discernimiento: “hombre de raro equilibrio y dotado de profundo sentido eclesial, si bien asumió la intensa sed de radicalismo evangélico y el profundo deseo de una Iglesia más fiel a las instancias evangélicas, rehuyó siempre con firmeza y sabiduría toda forma de sectarismo, especialmente la tentación de una fuga ecclesiae, y de un fácil entusiasmo por los excesos ascéticos”(4).

Durante los años de retiro en Anesoi, junto a Gregorio de Nacianzo que lo acompañó a intervalos, Basilio perfeccionó su conocimiento de la obra y pensamiento del gran maestro Orígenes. De esos estudios surgirá la Philocalia compendio de metodología exegética y filosófica del alejandrino.

En el año 362, es ordenado sacerdote y poco antes del 364 dicta su tratado “Contra Eunomio”, dando así comienzo a sus intervenciones en los debates teológicos de la época. Su posición en este aspecto es, desde el inicio, claramente favorable al Credo de la Iglesia, expresado en el símbolo de fe del concilio ecuménico de Nicea (año 325).

En 370 el pueblo fiel lo proclama obispo de Cesarea de Capadocia, a pesar de la oposición de algunos obispos de la región y de una buena parte del clero. Despliega entonces una intensa actividad caritativa, recurriendo incluso a sus bienes personales y familiares. No menor era su preocupación por el impulso y ordenamiento de la vida ascética. Buscaba asimismo la unidad de todos los creyentes en la confesión de fe nicena. Ésta será su principal preocupación sobre todo luego de la muerte de san Atanasio; por lo que buscará fortalecer la comunión eclesial con la sede de Roma.

La reflexión teológica de Basilio abrió el camino para la feliz culminación del concilio de Copistantinopla (año 381). Pero él ya no pudo participar de ese acontecimiento eclesial. Había muerto el 1º de enero del 379(5). Su hermano, Gregorio de Nisa, dirá: “Célebre en todo el mundo pasa de los hombres a Dios, durante el noveno año de su episcopado” (Vita Macrinae 14; SCh 178, p. 188).

Obras(6)

a) Sobre la Sagrada Escritura

Homilías sobre el Hexámeron. PG 29,4 ss. CPG 2835. SCh 26bis (1968) y SCh 160 (1970).

Homilías sobre los Salmos. PG 29,209 ss. CPG 2836. Comenta los Sal 1, 7, 14 (dos homilías), 28, 29, 32, 33, 44, 45, 48, 59, 61 y 114.

b) Obras teológicas

Contra Eunomio. PG 29,497 ss. CPG 2837. SCh 299 (1982) y SCh 305 (1983).

Sobre el Espíritu Santo. PG 32,68 ss. CPG 2839. SCh 17bis (1968). Trad. en BPa 32 (1996).

c) Homilías diversas: PG 31,164 ss. CPG 2845-2869.

d) Obras ascéticas(7)

Gran Asceticón: Grandes y Pequeñas Reglas. PG 31,901 ss. CPG 2875.

Pequeño Asceticón. PL 103,483 ss. CPG 2876.

Reglas morales. PG 31,691 ss

Prólogos. PL 103,487; PG 31,653 ss.; 881 ss.; 1080; 1509 ss. CPG 2878-2887.

Sermones ascéticos. PG 31,620 ss. CPG 2888-2894. La mayoría no son de san Basilio.

Constituciones ascéticas. PG 31,1321 ss. CPG 2895. De muy dudosa autenticidad.

Dos libros sobre el bautismo. PG 31,1513 ss. CPG 2896. SCh 357 (1989). De muy probable autenticidad.

Penas (Epitimia). PG 31,1305 ss. CPG 2897.

Sobre la consolación en las adversidades. PG 31,1687 ss. CPG 2898.

e) Cartas: PG 32,220 ss. CPG 2900.

f) Liturgia: PG 31,1629 ss. CPG 2905.

Continuación

(1) Ver DPAC 1 (1983) 491-497 (bib.); G. M Colombás, El monacato primitivo, Madrid, 1974, vol. 1, pp. 184 ss (BAC 351); H. R. Drobner, Manual de Patrología, Barcelona, Ed. Herder, 1999, pp. 295 ss. Se recomienda especialmente la introducción de Lisa Cremaschi en: Basilio di Cesarea. Le Regole, Comunità di Bose, Ed. Qiqajon, 1993, pp. 15 ss. (Col. Padri Orientali). Drobner, op. cit., afirma que “no es posible determinar con todo detalle, en todas sus partes, la cronología de la vida de san Basilio... Recientemente se ha vuelto a discutir sobre ella” (p. 295). Ver también las catequesis del papa Benedicto XVI:
http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/audiences/2007/documents/hf_ben-xvi_aud_20070704_sp.html; y : http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/audiences/2007/documents/hf_ben-xvi_aud_20070801_sp.html
(2) Aunque en algunas de sus cartas (Eps. 28; 51; 204; 207; 210; 223) Basilio considera el Ponto como su patria.
(3) Gregorio de Nisa, Vida de santa Macrina, 6 (ver también los párrafos siguientes).
(4) Cremaschi, op. cit., p. 27.
(5) Según otros en agosto del 377, o en septiembre del 378. Cf. P. Maraval, Retour sur quelques dates concernant Basile de Césarée et Grégoire de Nyse, en Revue d’histoire ecclésiastique 99 (2004), pp. 153-157.
(6) Abreviaturas utilizadas en esta lista de las obras de san Basilio:
BPa Biblioteca de Patrística, Madrid, Ed. Ciudad Nueva, 1986 ss.
CPG Clavis Patrum Graecorum, ed. M. Geerard, Turnhout, Brepols, 1974 ss.
(las referencias envían al número de orden que tienen los escritos de los Padres).
PG Patrologia Graeca (ed. J. P. Migne), vols. 1-161, Paris 1857-1866.
SCh Sources Chrétiennes, Paris, 1941 ss.
(7) Detalles sobre esta sección de la producción basiliana en: Regla de San Basilio, Luján, ECUAM, 1993, pp. xii ss. (Col. Nepsis, 4).

Publicado el 14/06/2008