La Transfiguración de Cristo
Finales del siglo XV
Atribuido a Jacques de Besançon
Biblioteca de la Universidad de Glasgow
Escocia (Reino Unido)
ORÁCULOS SIBILINOS (continuación)LIBRO IVIntroducción(1) Escucha, pueblo de Asia altiva y Europa, (2) por mi boca de variado sonido, (3) todas las verdades que me dispongo a profetizar por mandato de nuestro gran Dios; (4) no como reveladora de oráculos del falso Febo, (5) (a quien los necios hombres llamaron dios y le dieron el falso atributo de adivino), (6) sino de Dios poderoso, al que no plasmaron las manos de los mortales (7) en forma de imágenes mudas de piedra pulida. (8) Porque no tiene en su templo como imagen ninguna piedra levantada, (9) por completo muda y desdentada, dolorosísimo ultraje de los mortales, (10) sino que Él, al que no es posible ver desde la tierra (11) ni abarcar con ojos mortales, no ha sido esculpido por mano mortal. (12) Él, que nos contempla a todos a la vez, no es visto por nadie. (13) La noche oscura, el día y el sol, (14) las estrellas y la luna, el mar de peces poblado, (15) la tierra, los ríos, la boca de las fuentes eternas (16) son creaciones suyas para la vida; y también las lluvias, que engendran el fruto de la tierra, (17) los árboles y la viña, así como el olivo. (18) Él hizo restallar su látigo dentro de mí, en mi corazón, (19) para que yo con precisión enumerara a los hombres cuanto ahora sucede y cuanto sucederá, (20) desde la primera generación hasta llegar a la décima, (21) porque todo lo demostrará Él (22) al realizarlo. Y tú, pueblo, escucha todas las verdades de la Sibila (23) cuando deja que su voz fluya desde su santa boca.
El premio de los creyentes en el Dios verdadero(24) Felices serán sobre la tierra aquellos hombres (25) que demuestren su amor al gran Dios con bendiciones (26) antes de comer y de beber, confiados en sus actos de piedad. (27) Ellos se negarán a ver toda clase de templos (28) y altares, edificaciones sin sentido de piedras mudas, (29) mancilladas por la sangre de animales y por los sacrificios (30) de cuadrúpedos; dirigirán su mirada hacia la gran gloria del único Dios, (31) sin haber cometido crimen insensato, (32) ni haber vendido ganancia obtenida en el robo, lo más estremecedor que existe, (33) y sin tener naturalmente deseo vergonzoso por lecho ajeno, (34) ni impetuosidad odiosa y lamentable hacia un varón. (35) Su carácter, piedad y costumbres, (36) nunca otros hombres los imitarán, puesto que su aspiración será la desvergüenza. (37) Pero los necios, dirigiéndoles los resoplidos de su mofa y su risa (38) con insensateces, intentarán atribuirles (39) cuantos malévolos y perversos actos cometan ellos, (40) porque la raza humana entera es lo más engañoso que existe. Pero cuando llegue ya (41) el juicio del mundo y de los mortales, que Dios mismo (42) llevará a cabo al juzgar a la vez a impíos y piadosos, (43) entonces enviará a los primeros al fuego bajo las tinieblas (44) y entonces comprenderán cuan grande impiedad cometieron (45) y los piadosos permanecerán sobre la fértil tierra, (46) porque Dios les concederá a un tiempo espíritu, vida y gracia. (47) Todo esto se cumplirá sin duda en la décima generación; (48) pero ahora narraré todo lo que sucederá desde la primera generación.
Sucesión de diversos reinos(49) Primero los asirios dominarán a todos los mortales (50) y tendrán al mundo bajo su poder durante seis generaciones en un principio, (51) contando desde el momento en que, movido por la cólera de Dios celestial, (52) el mar ocultó la tierra con sus ciudades y todos los hombres, (53) al irrumpir desbordado. (54) Los medos los vencerán y se envanecerán de sus tronos; (55) sólo conocerán dos generaciones, durante las que sucederá lo siguiente: (56) vendrá la noche tenebrosa en pleno mediodía; (57) las estrellas desaparecerán del cielo, igual que los círculos de la luna; (58) la tierra, sacudida por la agitación de un gran sismo, (59) derribará numerosas ciudades y obras humanas (60) y entonces desde el fondo del mar surgirán islas.
Los Persas(61) Pero cuando el gran Éufrates esté rebosante de sangre, (62) entonces se levantará entre medos y persas terrible hostilidad (63) en una guerra; caídos los medos bajo las lanzas de los persas, (64) emprenderán la huida sobre las caudalosas aguas del Tigris. (65) El poder de los persas será el mayor del mundo entero, (66) pero sólo una generación conocerá el dominio próspero.
Los Griegos(67) Tendrán lugar todos los dolorosos acontecimientos que los hombres aborrecen: (68) rencillas, homicidios, disensiones, destierros, torres (69) derribadas, revueltas de las ciudades, (70) cuando la Hélade orgullosa emprenda la navegación contra el ancho Helesponto, (71) para llevar gravosa fatalidad a los frigios y Asia.
Sequía en Egipto(72) Después el hambre y la esterilidad asolarán Egipto, tierra rica en surco y grano, (73) en un ciclo de veinte años, (74) en el momento en que el Nilo, que alimenta espigas, (75) oculte sus aguas negras bajo tierra en otro lugar.
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