Bautismo de Jesús
Salterio de Melisenda
1131-1143
Jerusalén
SEXTO (SEUDO), SENTENCIAS (continuación)200. Una gran prueba muestra al hombre fiel.
201. Considera el fin de la vida, para vivir según Dios (cf. 1 P 4,6).
202. No consideres malo lo que no es vergonzoso.
203. El resultado del mal es la insolencia, y el de la insolencia la destrucción.
204. La pasión no crecerá en el corazón de un hombre fiel.
205. Cada pasión del alma es un adversario de la razón.
206. De lo que hagas movido por la pasión, te arrepentirás.
207. Las principales enfermedades son las pasiones.
208a. La maldad es una enfermedad del alma.
208b. La injusticia es la muerte del alma.
209. Considérate fiel sólo cuando hayas separado las pasiones del alma.
210a. Trata a todos los hombres como si fueras un bienhechor de la entera humanidad.
210b. Como quieres que tus prójimos te traten, también (trátalos) tú a ellos (cf. Mt 7,12; Lc 6,31).
211. Tratando mal a los hombres, te maltratas a ti mismo.
212. Una persona fiel no obra mal contra nadie.
213. Ora para que puedas hacer el bien a tus enemigos (cf. Mt 5,44; Lc 6,27-28).
214. Un hombre sabio le parece inútil a las multitudes.
215. No puedes vivir bien sin Dios.
216. Soporta todo para vivir según Dios.
217. Dios no oye la oración del hombre que no escucha al necesitado.
218. Para un filósofo otro filósofo es un regalo de Dios.
219. Honrando a un filósofo, te honrarás a ti mismo.
220. Vive como un creyente.
221. Cuando alguien te llama hijo, recuerda hijo de quién te llama.
222. Llamas Padre a Dios, recuérdalo en tus acciones (cf. 59).
223. Que tus palabras de fe estén llenas de piedad.
224. En todo lo que hagas ten a Dios ante tus ojos.
225. Es terrible confesar a Dios como Padre haciendo algo vergonzoso.
226. El que no ama a un sabio, no se ama a sí mismo.
227. Que el filósofo no considere ningún bien como propio.
228. Es impío para quienes comparten a Dios, y (Dios) como Padre, no compartir los bienes.
229. Quien no valora al filósofo es desagradecido con Dios.
230a. Se te permite renunciar al matrimonio para que vivas como un compañero de Dios.
230b. Contrae matrimonio y ten hijos sabiendo que ambos son difíciles; si sabes esto, como sabes que una batalla puede ser ardua pero tú serás valiente, entonces cásate y ten hijos.
231. Todo (marido) intemperante es un adúltero con su esposa.
232. Nada hagas sólo por el placer sensual.
233. Debes saber que eres un adúltero, aunque sólo pienses en cometer adulterio. Y que tu proceder sobre todo pecado sea el mismo.
234. Al llamarte a ti mismo creyente, confiesas que no pecarás contra Dios.
235. Considera la modestia como la disciplina de la mujer creyente.
236. Un hombre que se divorcia de su esposa reconoce que ni siquiera es capaz de gobernar a una mujer.
237. Una mujer modesta es la gloria del esposo.
238. Respetando a tu esposa, conservas su respeto.
239. Que el matrimonio de los creyentes sea una lucha por la moderación.
240. Si dominas el estómago, también dominas los deseos sexuales.
241. Ten cuidado de la aprobación de los no creyentes.
242. Lo que recibes gratuitamente de Dios, también entrégalo gratuitamente (cf. Mt 10,8).
243. No hallarás una multitud de creyentes, porque la bondad es poco frecuente.
244. Después de Dios, honra al sabio.
245. Cuando te corrigen para que seas sabio, agradece a quienes te corrigen.
246. El que es incapaz de soportar a un sabio, tampoco puede soportar la bondad.
247. Queriendo ser fiel, ante todo no peques, pero si lo (haces), no (cometas) el mismo pecado dos veces (cf. Si 7,8).
248. No estudies una ciencia que es indigna de Dios.
249. Reconoce que el exceso de estudio es superfluo para el alma.
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